Choque: cuando no hay doctor

Una persona que ha sufrido una lesión grave corre el riesgo de sufrir un shock, una condición que empeora constantemente y que puede describirse como un “agotamiento de las fuerzas vitales”.

Los primeros auxilios pueden minimizar el desarrollo de un shock si la posibilidad se reconoce a tiempo. En un estado de shock completamente desarrollado, es posible obtener primeros auxilios mínimos, pero sigue siendo importante hasta que se pueda llevar a la víctima a un centro médico.

En terminología médica, “shock” no se refiere a un trastorno emocional, sino a una condición física: una falla del corazón para proporcionar una circulación adecuada a todas las partes del cuerpo. Es causada por una pérdida de líquido sanguíneo, generalmente después de una lesión grave.

Cuando hay sangrado severo, la reducción del volumen de sangre en el cuerpo da como resultado un latido cardíaco debilitado y un suministro inadecuado de oxígeno y otros nutrientes a los tejidos. En particular, los centros del cerebro que regulan la respiración, la acción del corazón y la presión arterial ya no funcionan adecuadamente. Por tanto, se pone en marcha un círculo vicioso.

TIPOS DE CHOQUE

A continuación se muestran las situaciones que pueden causar diferentes tipos de shock:

Choque hemorrágico

también llamado ‘shock hemorrágico’. Esta es la forma más común de shock grave resultante de la pérdida de sangre, como en las quemaduras / aplastamientos. El sangrado puede ser interno o externo. Si la persona está en un estado de deshidratación o suda profusamente, puede acelerar la aparición del shock. Por lo general, esto puede suceder si se produce una lesión por quemaduras o aplastamiento en un lugar de trabajo a alta temperatura.

Shock cardiogénico

También se llama “shock cardíaco”. Es el resultado de una falla del corazón para bombear sangre adecuadamente a todas las partes del cuerpo. Las causas típicas son: descargas eléctricas, ataques cardíacos y lesiones en el corazón. Enfermedades como la presión arterial baja y el edema de los tobillos, si no se tratan, pueden causar suficiente daño como para causar un shock cardiogénico.

Choque neurogénico

También se llama “choque nervioso”. Es el resultado de la falla del sistema nervioso para controlar el diámetro de los vasos sanguíneos. Los vasos sanguíneos se dilatan más allá del punto en el que la sangre disponible puede llenar el nuevo volumen. La sangre ya no llena el sistema de manera adecuada, sino que se acumula en los vasos sanguíneos en ciertas áreas del cuerpo.

Por lo general, este tipo de choque se debe a una parálisis nerviosa causada por una lesión en la médula espinal o en el cerebro. Los golpes severos en el abdomen también pueden alterar los nervios, provocando un shock neurogénico.

Choque respiratorio

También se llama “choque pulmonar”. Esto se debe a una falla de los pulmones para proporcionar suficiente oxígeno para la circulación a los tejidos. Tenga cuidado en casos de fractura de costillas o esternón, heridas profundas en el pecho, lesiones en el cuello / médula espinal u obstrucción de las vías respiratorias.

Choque metabólico

También se llama “choque de fluidos corporales”. Puede ocurrir en casos de diarrea severa, vómitos o poliuria (micción excesiva). Estas condiciones provocan la pérdida de líquidos del torrente sanguíneo.

Choque anafiláctico

También se llama “choque alérgico”. Esta es una reacción del cuerpo que pone en peligro la vida de un alérgeno (algo a lo que la persona es extremadamente alérgica).

SÍNTOMAS Y SIGNOS

El síntoma más significativo de shock es:

  • Debilidad

Otros síntomas pueden incluir:

  • Náusea

  • Sed

  • Mareo

  • Frescura

  • Inquietud y miedo

Las señales a tener en cuenta son:

  • Sangrado profuso (externo)

  • Vómitos

  • Desmayos / falta de capacidad de respuesta

  • Pulso rápido y débil

  • Respiración rápida y superficial.

  • Caída marcada de la presión arterial (tan baja como 90/60 o menos)

  • Piel pálida, húmeda y fresca. A menudo sudoración profusa

  • Ojos apagados, pupilas dilatadas

  • Inquietud general

Es importante recordar que, inmediatamente después de una lesión grave (por ejemplo), la víctima puede parecer dura y resistente, pero que, en su interior, la maquinaria del choque puede haberse puesto en movimiento. Pueden pasar algunos minutos antes de que muestre los signos típicos, o pueden ser varias horas.

PRIMEROS AUXILIOS POR CHOQUE

Una persona en estado de shock debe recibir atención médica urgentemente. Mientras tanto:

  • Asegure una vía aérea adecuada (si la persona está respirando), colocando su cabeza correctamente. Si no respira, dele reanimación de boca a boca.

  • Controla el sangrado. La presión directa sobre el lugar de la lesión es la forma más rápida y eficaz de hacer esto. No pierda el tiempo buscando un apósito: use un dedo o una mano directamente sobre la herida y mantenga la presión hasta que el sangrado se detenga. (Aunque pueda estar contaminando la herida, el riesgo de hemorragia incontrolada supera con creces el de una posible infección. La pérdida de volumen sanguíneo es particularmente peligrosa para la vida de una persona en estado de shock).

  • Mantenga al paciente caliente. El objetivo es mantener la temperatura de su cuerpo lo más cerca posible de la normalidad. Si es posible, quítese la ropa mojada y envuelva al paciente sin apretarlo en mantas o en un abrigo. Pero no permita que el paciente se sobrecaliente: el calor adicional puede atraer a la superficie de la piel un gran volumen de sangre de las profundidades del cuerpo, donde se necesita para los órganos esenciales de la vida. No mueva a los pacientes con lesiones en la cabeza, el cuello o la columna para colocarles una manta debajo.

  • Asegurar el reposo y la posición. Trate al paciente donde está (excepto si se encuentra en una zona de peligro: fuego, humos, derrumbe de un edificio, etc.) Cuanto más en reposo permanezca un paciente en shock, mayores serán sus posibilidades de supervivencia. Evite el manejo brusco o excesivo, ya que el movimiento del cuerpo tiende a agravar el impacto. En particular, tenga cuidado con mover a un paciente que pueda tener una fractura, especialmente si su espalda está involucrada. Si hay lesiones graves en las extremidades, mantenga al paciente boca arriba. Si el paciente está consciente, pero parece tener problemas respiratorios o cardíacos, es posible que se sienta más cómodo (y respire con más facilidad) en una posición semi-reclinada, con la cabeza un poco levantada.

  • No administre nada por la boca. No administre alimentos / medicamentos o incluso té o café por vía oral. El paciente puede vomitar, en cuyo caso cualquier cosa que traiga puede ser aspirada por la tráquea y estrangularlo.

  • Tranquiliza al paciente. La reducción de la ansiedad mental juega un papel importante en la protección contra el shock. Hable con el paciente con calma y confianza, explicándole sus acciones de la forma más tranquilizadora posible. Despeje con tacto pero con firmeza a cualquier espectador agitado o desmoralizador.

Finalmente, recuerde que en situaciones en las que el shock es una posibilidad clara (como una pérdida significativa de sangre), es aconsejable llevar a cabo todos los pasos anteriores, incluso si la condición del paciente parece bastante estable. La conclusión es: en caso de duda, trate el shock.

#Choque #cuando #hay #doctor

Leave a Comment