Enfermedad de Alzheimer: tratamiento a base de hierbas ayurvédicas

La enfermedad de Alzheimer (EA) es un trastorno neurodegenerativo que implica deterioro cognitivo y conductual. Esta condición es crónica y progresiva y afecta gravemente las actividades diarias, así como el funcionamiento social y ocupacional. Afecta al hipocampo, una parte profunda del cerebro que ayuda a codificar los recuerdos, así como a partes de la corteza cerebral que participan en el pensamiento y la toma de decisiones. Los cambios estructurales pueden comenzar a aparecer en el cerebro varias décadas antes de la aparición real de los signos y síntomas.

Los pacientes con EA suelen pasar por 4 etapas clínicas. En la primera etapa preclínica, el hipocampo y las áreas cerebrales cercanas se ven afectadas y comienzan a encogerse; sin embargo, los pacientes generalmente no se ven afectados clínicamente. En la siguiente etapa conocida como EA leve, la corteza cerebral también se ve afectada, dando lugar a síntomas como pérdida de memoria; perderse; dificultad para realizar las actividades diarias, manejar las finanzas, emitir juicios; pérdida de espontaneidad e iniciativa; y cambios de humor y personalidad.

La tercera etapa subsiguiente es la EA moderada, en la que participan partes del cerebro que controlan el lenguaje, el razonamiento, el procesamiento sensorial y el pensamiento consciente. Esto provoca síntomas como una mayor pérdida de memoria y confusión; período de atención acortado; dificultad con el lenguaje, aprendizaje, pensamiento lógico, reconocimiento de personas y movimiento organizado; aumento de los cambios de humor y personalidad; y acciones y declaraciones repetitivas. La cuarta y última etapa es la EA grave, en la que hay una atrofia significativa de las partes del cerebro afectadas, por lo que los pacientes no reconocen a los miembros cercanos o familiares; volverse completamente dependiente; y perder toda comunicación y sentido de sí mismo. Puede haber síntomas adicionales como pérdida de peso, dificultad para tragar, incontinencia, infecciones de la piel, convulsiones y aumento del sueño.

La patología de la EA se compone principalmente de placas seniles (SP) y ovillos neurofibrilares (NFT). Las placas se forman por la acumulación de depósitos densos, en su mayoría insolubles, de una proteína conocida como beta-amiloide (Ab) junto con algo de material celular que rodea a las neuronas. Ab es parte de una proteína más grande conocida como proteína precursora amiloide (APP), que está asociada con la membrana celular neuronal. Los procesos degenerativos y las enzimas aceleran la formación de fragmentos de Ab, que se agrupan fuera de la célula y se conocen como SP. Aún no está claro si los SP son la causa o el subproducto de la EA.

Las neuronas sanas tienen un sistema de comunicación interno conocido como microtúbulos, que permiten el movimiento de nutrientes y moléculas de un lado a otro. Una proteína conocida como tau se une a los microtúbulos y los estabiliza. La EA causa cambios químicos en la tau que a su vez se unen y causan enredos, desintegración y colapso del sistema microtubular, lo que lleva a estructuras desorganizadas conocidas como NFT. Estos causan una interrupción en la comunicación entre neuronas, lo que conduce gradualmente a la muerte celular.

Actualmente, la medicina moderna usa medicamentos para modular los neurotransmisores, ya sea acetilcolina o glutamato, con el fin de proporcionar un tratamiento sintomático para la EA. Los antidepresivos, ansiolíticos, medicamentos antiparkinsonianos, betabloqueantes, fármacos antiepilépticos y neurolépticos se utilizan para tratar síntomas conductuales como depresión, agitación, agresión, alucinaciones, delirios y trastornos del sueño. Las actividades mentales se emplean para mejorar la cognición y retrasar el deterioro. El deterioro cognitivo leve a moderado se puede revertir con dietas que reduzcan el consumo de carbohidratos y permitan un mayor consumo de frutas, verduras y pescado no cultivado. Dichas dietas se pueden complementar con programas de ejercicio gradual, técnicas de reducción del estrés y suplementos con vitamina D3, aceite de pescado, coenzima Q-10, melatonina y metilcobalamina. La actividad física, el ejercicio, la aptitud cardiorrespiratoria y una dieta mediterránea pueden tener un efecto preventivo.

Si bien actualmente no existe una cura para la EA grave, el tratamiento a base de hierbas ayurvédicas se puede utilizar con prudencia con resultados significativos. Los principios ayurvédicos para el tratamiento de la EA incluyen la desintoxicación, el tratamiento de la infección crónica y la inflamación, proporcionar una nutrición específica para los tejidos en degeneración, abrir las vías nutricionales dañadas y bloqueadas, modular el metabolismo a nivel general y celular, y reparar el daño reversible. Estas acciones se realizan de forma escalonada o al mismo tiempo, según la presentación clínica, la gravedad y los requisitos específicos de cada individuo.

Los medicamentos herbominerales ayurvédicos deben administrarse en dosis altas durante varios meses para revertir la patología de la EA. Dichos medicamentos se pueden rotar periódicamente para continuar proporcionando beneficios terapéuticos al tiempo que se minimizan las posibilidades de efectos adversos. Estos se complementan con hierbas para continuar la desintoxicación leve, tratar la inflamación y proporcionar nutrición. Si bien estos medicamentos se administran por vía oral, existen otras modalidades de tratamiento que también se utilizan simultáneamente, conocidas en Ayurveda como Panchkarma (cinco procedimientos).

Los cursos de enemas medicinales (basti) y gotas nasales medicinales (nasya) pueden producir una mejora significativa. Se utiliza un procedimiento especial conocido como “Shiro-Basti”, en el que se vierten aceites medicinales ayurvédicos calientes en el cuero cabelludo dentro de casquetes especiales y alargados durante períodos específicos. El masaje cutáneo generalizado y el fomento con vapor medicinal también proporcionan buenos resultados. La exposición a la luz solar (conocida en terminología ayurvédica como “aatap sevan”) ayuda a las personas con EA a permanecer activas durante el día y dormir bien por la noche. También se sabe que el consumo de varios aceites medicinales y ghee (mantequilla clarificada) proporciona beneficios. La depresión severa y los síntomas psicóticos se pueden tratar administrando un polvo de hierbas seco y fino a través de tubos nasales o cánulas, y también inhalando vapor medicado.

Dado que la mayoría de estos procedimientos y tratamientos orales requieren el cumplimiento de las personas afectadas con EA, es aconsejable comenzar el tratamiento ayurvédico lo antes posible. Esto puede garantizar que los pacientes obtengan el máximo beneficio terapéutico posible en forma de disminución de los síntomas, mejor calidad de vida y una reducción general de la morbilidad y la mortalidad.

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