Esgrima clásica: The Flying Guard

Una búsqueda rápida de Morton’s Martini AZ of Fencing y Evangelista’s The Encyclopedia of the Sword revela que la palabra “volar” se ha utilizado para describir una variedad de acciones de cuchillas y movimientos de pies en los últimos 200 años, que van desde paradas hasta fleches. Maitre d’Armes Claude La Marche, uno de los fundadores de la espada como disciplina de esgrima, añade a la lista la “guardia volante”. Al hacerlo, recuerda una técnica enseñada por Laboessiere fils y la recomienda para el esgrimista de espada de las décadas de 1880 y 1890.

El Flying Guard está destinado a lograr tres objetivos tácticos:

1. Cerrar la distancia con un oponente que cree que está a una distancia que hace improbable un ataque,

2. Disimular el esfuerzo por cerrar la distancia, y

3. Permitir un ataque rápido una vez que se alcanza una distancia adecuada.

La Guardia Voladora es ejecutada por:

1. Ponerse en guardia, listo para la ofensiva o la defensa.

2. Dar varios pasos muy pequeños, cada uno de los cuales termina con una apelación. Estas apelaciones se toman para asegurar que el esgrimista mantenga el equilibrio y que las piernas estén listas para actuar. Al mismo tiempo, el arma se sostiene de manera relajada para garantizar una reacción rápida si es necesario.

3. Luego haga una apelación fuerte combinada con un grito para distraer al oponente, mientras

4. Llevar el pie trasero hacia adelante, manteniendo la pierna bien doblada para evitar cualquier movimiento del cuerpo que revele el cambio en la posición del pie, para acercarse al pie delantero (ganando aproximadamente 7 pulgadas de distancia), y

5. Ejecute el ataque con una estocada.

Es poco común pensar en un guardia como “volador”, especialmente cuando se compara con otros usos del término en esgrima. En este caso, la serie step-appel-step-appel-step-appel parece ser más lenta que rápida. Sin embargo, esta acción proporciona una combinación interesante de dos de los usos de la apelación, como verificación de equilibrio y como distractor.

La guardia voladora debe verse en el contexto de la espada en ese momento (La Marche advierte que las medias estocadas suelen ser suficientes para llevar adelante el ataque) y de la práctica más amplia del juego de pies clásico. Sabemos por relatos de combates profesionales que la combinación de apelación y grito se utilizó en las décadas de 1870 y 1880. Combinado con el robo de distancia de llevar el pie trasero hacia adelante, esto hace que el guardia volador sea una acción interesante que vale la pena practicar para la coordinación requerida y como una acción sorpresa que podría ser útil una vez en un combate clásico.

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