Una guía sencilla para los síntomas, los tratamientos y la prevención de los cálculos renales

Si sufre de micción frecuente, sangre en la orina e infecciones repetitivas del tracto urinario, es posible que tenga un cálculo renal. Si bien existen múltiples formas de cálculos renales, todas son causadas por una gran cantidad de diferentes sustancias químicas en el riñón, como calcio, oxalato y ácido úrico. Además, es posible que también le falten sustancias químicas en la orina que eviten la formación de cristales.

Síntomas

Si descubre que orina con frecuencia con mal olor y posiblemente una coloración rosada, roja o marrón debido a la presencia de sangre en la orina junto con náuseas y vómitos, es posible que tenga un cálculo renal. Además, también puede experimentar infecciones frecuentes del tracto urinario y dolor severo en el costado y la espalda debajo de las costillas que se irradia desde la parte inferior del abdomen hasta la ingle y que se presenta en “ondas” pero con diferentes intensidades.

Tratos

Hay opciones de tratamiento invasivas y no invasivas. Para cálculos más pequeños, es posible que simplemente deba aumentar la ingesta de agua todos los días. Esto significaría beber suficiente agua todos los días para que su orina sea clara o solo ligeramente turbia. Para el dolor asociado, puede tomar analgésicos de venta libre como Tylenol o Ibuprofeno. Su médico también puede recetarle bloqueadores alfa, lo que hace que los cálculos pasen más rápidamente.

Si el paciente tiene cálculos más grandes que no puede traspasar por sí solo, existen otras opciones. Estos pueden incluir litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC), que es el uso de ondas de choque para romper los cálculos y facilitar su paso. A menudo, esto se realiza como cirugía ambulatoria, pero requiere anestesia para la comodidad del paciente.

También está disponible un procedimiento llamado nefrolitomía percutánea que requiere una pequeña incisión en la espalda del paciente que le permite al cirujano “hacer un túnel” en el riñón, donde se usa un nefroscopio para localizar los cálculos. A partir de aquí, se utiliza una sonda ultrasónica o electrohidráulica para romper la piedra en pedazos más pequeños, lo que les permite pasar de forma natural. Durante el procedimiento, es posible que el médico haya podido quitar los pedazos de piedra más grandes, permitiendo que pasen los pedazos más pequeños.

El siguiente procedimiento disponible se llama ureteroscopia. Este procedimiento utiliza un endoscopio que se pasa a través de la uretra y la vejiga hasta el uréter. Esto luego usa una sonda similar a una “jaula” para quitar la piedra en su totalidad o para romperla permitiendo que pasen las piezas. A menudo, esto requiere una breve estadía en el hospital para garantizar que no haya infecciones después del procedimiento.

Prevención

Si el paciente tiene antecedentes familiares de cálculos renales, o incluso antecedentes personales, es más probable que tenga complicaciones continuas con el desarrollo de cálculos. Para tratar adecuadamente y prevenir la recurrencia de cálculos en estos pacientes, se requieren análisis de sangre y orina regulares. Esto asegura que el médico pueda controlar los niveles químicos presentes en las muestras para que se pueda realizar un tratamiento preventivo. Esto puede ser un simple cambio de medicación o una mayor ingesta de líquidos.

Si los cálculos persisten, puede ser necesario agregar un bloqueador alfa para un uso regular. También existe la posibilidad de que los pacientes requieran una extracción adicional de cálculos en el futuro. Esto sería necesario si el médico determinara que el paciente está sufriendo infecciones repetidas del tracto urinario como resultado de los cálculos.

Las personas que padecen cálculos renales deben saber que existen opciones para ayudar a prevenir la formación de cálculos renales. Beber mucha agua con regularidad mantiene los riñones y la vejiga funcionando con frecuencia, lo que ayuda a evitar que la orina se quede en la vejiga o los riñones durante períodos prolongados y aumenta la posibilidad de que se formen cálculos. Evitar los alimentos ricos en oxalato como las espinacas, la remolacha y las papas fritas y las papas fritas también puede ser beneficioso para los pacientes. Además, comer alimentos bajos en sal y proteínas animales puede ayudar en la prevención.

Para terminar, puede ser posible no solo ralentizar la formación de más cálculos renales, sino también reducir la cantidad de cálculos simplemente observando su dieta y bebiendo mucha agua. Si en algún momento se sospechan síntomas, se debe buscar atención médica. Si se detecta lo suficientemente temprano, puede prevenir procedimientos más invasivos y acelerar el tiempo de recuperación.

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